Es la cifra que se desperdicia cada año en España. Los motivos, más de uno: desde comprar más por impulsos que por necesidad, elegir envases demasiado grandes, o no entender realmente a qué se refiere la fecha de consumo preferente. Factores, entre otros, que nos hacen tirar demasiados alimentos a la basura. Sí, porque según datos del Ministerio de Agricultura es en las casas donde se producen la mayoría de desperdicios. Por tanto, aunque se trata de que todos los implicados en la cadena alimentaria tomen medidas, somos los consumidores finales los que tenemos mucha responsabilidad en  este sentido y podemos hacer algo para darle la vuelta. Desde la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios)  se señala como principales razones que nos llevan a tirar alimentos en casa la falta de organización de la compra, no congelar los productos, cocinar raciones demasiado grandes, consumir antes lo primero que se compra que lo ya se tiene en casa…Ante esta realidad (los datos están extraidos de una encuesta), recomiendan organizar la compra, planificar los menús y no dejarse llevar por ofertas 3×2 ni que regalan más cantidad de producto si no se va a utilizar. En definitiva, comprar con cabeza. Las implicaciones económicas y medioambientales del desperdicio de alimentos son muchas y podemos hacer algo para revertirlas.